Budda hizo la pregunta : ¿Qué es la correcta conciencia plena? y respondió de la siguiente manera:

Cuando va, el monje sabe “estoy yendo” o cuando está de pie, sabe “estoy de pie” o cuando está acostado, sabe “estoy acostado”. O en cualquier posición que su cuerpo se encuentre él siempre está consciente de ello… bien sea que esté yendo a alguna parte, esté de pie o sentado, dormido o despierto, hable o esté en silencio, está siempre actuando con atención plena.” Digha Nikaya, II: 292

En estos días el individuo que practica la meditación Mindfulness (conciencia plena) lo hace con la intención de ser un “observador imparcial” de algún proceso natural que esté ocurriendo en su cuerpo, mente o emociones. Por ejemplo, se le pide que observe o esté atento a la subida y bajada del abdomen durante el proceso de respirar u observar imparcialmente la inhalación y exhalación de aire cuando respira. Otra forma popular de esta meditación consiste en observar de forma consciente el cuerpo mientras está caminando o cuando está de pie o sentado. El elemento clave es intentar estar continuamente consciente de cualquier proceso que esté teniendo lugar sin interferir en ninguna forma ni reaccionar frente a él, bien sea positiva o negativamente, en ese momento. Esta práctica se supone que proporciona una visión profunda y conocimiento perfecto de la última realidad de la verdadera naturaleza de la existencia en sus estados condicionados y no condicionados. Desafortunadamente, este intento para desarrollar y obtener una visión más profunda con la práctica de intentar ser un “observador imparcial” es, en mi opinión, una interpretación incorrecta de lo que Buda quería decir sobre mindfulness o conciencia plena. La razón es que el “observador imparcial”, capaz de tener “mindfulness correcta” y una percepción genuina , es el estado completamente despierto no condicionado del Nirvana. El verdadero “observador imparcial” nunca utiliza la atención o la mente para intentar mirar un proceso. La razón de esto es que este mismo intento es parte del mismo proceso, no está fuera del proceso. En contraposición a esto, el “observador imparcial” genuino está completamente fuera de todos los procesos de ascensión y descenso de cualquier estado de existencia condicionado, está completamente más allá de la mente y de la intención o esfuerzo humanos de observar cualquier cosa. En la cita anterior de las escrituras sobre Buda, es vital tener en cuenta que la conciencia plena o mindfulness debe estar presente incluso cuando uno duerme. En otras palabras, debería poder atestiguarse u observarse el proceso del sueño cuando esté ocurriendo de forma natural. A primera vista, la observación imparcial del sueño parece imposible debido a que si uno está dormido, ¿cómo va a observar algo? La clave para entender esto es que no es la mente individual la que está observando. En el estado del sueño profundo (sin sueños), la mente está durmiendo y no está consciente del proceso del sueño ni de nada más. Sin embargo, es posible para el estado de conciencia no condicionado, el estado de Nirvana, atestiguar de forma imparcial el proceso del sueño. Es este estado no condicionado, trascendental, absoluto de la conciencia el que es el verdadero observador imparcial de todos los valores siempre cambiantes de los aspectos condicionados de la vida, incluida la mente y sus intenciones. Es este supremo valor de alerta ilimitada lo que es capaz de ser imparcial porque solo existe sin ninguna falta y nada puede ser sustraido o añadido a su estado. Por consiguiente, es la única existencia no condicionada del estado completamente despierto del nirvana,  capaz de penetrar totalmente la verdadera naturaleza de la vida y obtener la suprema percepción vivida, encarnada y expresada por un Buda. La pregunta clave es ¿Cómo puede uno obtener este estado de nirvana? Puesto que el nirvana es un estado ilimitado y no condicionado de existencia, la única vía lógica para conseguirlo sería trascender conscientemente todos los límites relativos del espacio, tiempo y causa.  La meditación Mindfulness, como se practica estos días, sirve para mantener a la mente en los estados superficiales o condicionados de la existencia manteniendo la atención en la respiración, en cualquier otra sensación física o un aspecto mental interior de la existencia. Lo que se necesita es trascender todos estos aspectos limitados de la vida y experimentar directamente el estado ilimitado del nirvana. Esto es exactamente lo que consigue la técnica de Meditación Trascendental de Maharishi fácilmente.

Autor del artículo: Dr. Evan Finkelstein

El Dr. Evan Finkelstein se hizo profesor de la técnica de Meditación Trascendental en 1972. Cuenta con una licenciatura en Inglés y en Artes Escénicas, un máster en Asistencia Social y otro máster en la Ciencia de la Inteligencia Creativa.

Traducción: Gema Pérez